A raíz de la crisis de 2008 los tipos de interés tanto en Japón como en EEUU y Europa han rondado el cero. A día de hoy en Europa el tipo de interés es del 0,0% (el interbancario ha llegado a ser negativo, rondando todo agosto el -0.3%), en Estados Unidos está al 0,5% y en Japón al -1,0%.

De forma general hay dos tipos de miedos vinculados a los bajos tipos de interés: por un lado miedo a la inflación y por otro al estancamiento secular, una situación en la que el tipo de interés no sirve como instrumento para reactivar la inversión porque a pesar de ser barato invertir nadie quiere (puede) hacerlo, esto es lo que estaría rozando, a nivel general, la economía europea.

¿Pero y si existe otro peligro vinculado a los bajos tipos de interés?

Debido a los tipos de interés extremadamente bajos durante periodos largos se puede estimular en exceso la inversión en proyectos no rentables que a la larga no sean sostenibles, haciendo que el crecimiento (de un sector, de una economía, etc.) no tenga pilares estables y por lo tanto se pueda desvanecer en cualquier momento, sobre todo cuando los tipos empiezan a subir.

Para saber si podría darse esta situación deberíamos preguntarnos: ¿Si los tipos de interés no fueran tan bajos se estaría asumiendo el riesgo de algunas inversiones financieras y no financieras actuales? ¿Se pueden estar generando nuevas burbujas promovidas, entre otros factores, por los tipos de interés bajos y el exceso de liquidez?

A este respecto, el empresario y gurú Carl Icahn  pronostica que la próxima burbuja en Estados Unidos se está forjando a partir de la compra de deuda corporativa por parte de pequeños ahorradores que no encuentran otras opciones donde invertir su dinero, por los bajos tipos de interés, y que por lo tanto asumen un mayor riesgo.(No es  santo de mi devoción pero igual no va desencaminado…)

Además, el dinero barato facilita a las compañías comprar otras empresas, las fusiones se han multiplicado por dos en EEUU desde 2007 situándose en cifras record; esto, como todo, puede tener consecuencias positivas y negativas.

Sin embargo, si tenemos en cuenta que el objetivo más común cuando una empresa absorbe a otra es que se produzcan sinergias de costes, en la práctica, estamos diciendo que van a producirse despidos.

Otras empresas aprovechan este bajo precio del dinero para arbitrar el coste de la deuda comprando sus propias acciones y haciendo que éstas suban artificialmente (porque los ingresos y el beneficio nominal no suben).

Es decir, el ahorrador arriesga más porque no le queda otra y accede a inversiones financieras que suponen un alto riesgo cuando en una situación de tipos de interés más elevados no lo haría. Por otro lado, las empresas utilizan este dinero barato para llevar a cabo acciones que a un precio mayor no realizarían.

¿En qué otros sectores se pueden generar burbujas promovidas por los bajos tipos de interés?

Uno de los sectores más vulnerable a los bajos tipos de interés es el inmobiliario. Podemos pensar en las consecuencias que la burbuja inmobiliaria tuvo para España, Irlanda, Japón o Estados Unidos.

Pero también se pueden ver afectados otros sectores como el tecnológico. Muchos analistas están de acuerdo en que hay una sobrevalorización en el contexto startups promovida por el exceso de liquidez, ¿qué ocurrirá cuando suban los tipos de interés y no puedan seguir refinanciándose o vendiéndose a ritmo exponencial porque muchos inversores se vayan a opciones más seguras?

Poco a poco iremos viendo cómo van evolucionando estos sectores, sobre todo en Estados Unidos donde los tipos empiezan a crecer levemente, ¿qué burbuja será la siguiente?

 

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